viernes, 4 de julio de 2008

Propiedades terapéuticas de la miel

  • SI BIEN SABEMOS QUE LA MIEL NO ES UNA ESENCIA, ES UNA MATERIA PRIMA IMPORTANTE, VALE LA PENA ESTA INFORMACION.

De entre las bondades de la miel cabe resaltar la importancia de su actividad bactericida contra organismos enteropatógenos causantes de infecciones del tracto intestinal, comunes a todas las edades.
En estudios in vitro de Heliocobacter pilori (una de las causas de gastritis), se demostró que esta bacteria es inhibida por una solución de miel al 20%. En experiencias con pacientes anémicos la administración de una dieta blanda y 30 ml de miel tres veces al día resultó ser un remedio efectivo en un 66% de los pacientes y ofreció alivio a otro 17%.
En tratamientos de gastroenteritis bacterial se encontró que la miel disminuye la duración de diarrea causada por organismos tales como Salmonella, Shigella y la E. Colli. Los investigadores recomiendan a la miel como un sustituto seguro de la glucosa. Además, el alto contenido de azúcares significa que puede ser usada para promover la absorción de sodio y agua en el intestino.
El consumo de miel reduce la secreción de ácidos gástricos. Pruebas realizadas en personas y animales demostraron una tasa de restablecimiento del 80% de 600 úlceras gástricas y en los exámenes radiológicos se observó que las úlceras desaparecieron en un 59% de los casos.
Un estudio reciente en animales demostró que el uso de fructuosa (azúcar abundante en la miel) previa a la ingesta de etanol brinda protección contra el daño gástrico e invierte los cambios en el PH inducidos por el etanol. En tratamientos clínicos posteriores se concluyó que la fructuosa podría ser beneficiosa para disminuir la duración de la intoxicación alcohólica.
Otra de las aplicaciones beneficiosas de este maravilloso regalo de la naturaleza es su utilización como unguento en heridas porque no es irritable, no es tóxico, es estéril, bactericida, nutritivo, fácilmente aplicable y más confortable que otros unguentos.
Por su poder endulzante se están realizando estudios para utilizar la miel en dietas para diabéticos ya que la fructosa es absorbida más lentamente por el tracto gastrointestinal que la glucosa y es incorporada más rápidamente por el hígado. Los niveles de azúcar en la sangre aumentan mínimamente después de la ingesta de fructuosa.